jueves, 4 de noviembre de 2010

¡Qué poco dura la alegría en casa del pobre!

Apenas veinticuatro horas después de que el Presidente del Gobierno compareciera en el Senado para anunciar, con los datos de empleo del segundo trimestre, que nos encontrábamos ante el inicio de un cambio de tendencia en materia de contratación laboral, nos topamos con la tozuda realidad de los datos de desempleo del mes de octubre que nos dicen que el número de desempleados en España se incrementó en 68.213 personas en octubre de 2010, lo que supone una subida del 1,7% con respecto a septiembre. En términos interanuales, aumentó en 277.623 parados, un 7,3% más. Así, tras el tercer incremento mensual consecutivo, la cifra total se sitúa en el décimo mes del año en 4.085.976 personas, según los datos difundidos por el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

El sector donde más aumentó el desempleo fue el de los servicios, con 49.056 parados más (+2,1%), consecuencia directa del fin de la campaña turística de verano y de que la renta disponible de los españoles cada vez es más pequeña y, así, el consumo en ocio y servicios disminuye en mayor medida al tratarse de áreas de actividad donde la elasticidad de la demanda es más grande.

El efecto estacional también ha incidido en los datos relativos a la agricultura, que sumó 13.861 desempleados más (+11,8%). Por otra parte, la incorporación de las nuevas generaciones a un mercado laboral con nula capacidad de absorción ha supuesto que el colectivo de personas sin empleo anterior, con 5.555 parados más (+1,6%), también sea de los más afectados por la situación. Finalmente, se comprueba que la actividad industrial no consigue repuntar, al sumar este sector 2.438 desempleados más (+0,5%).

Un dato alentador para nuestra Comunidad es que Madrid, junto con Murcia, fueron las únicas Comunidades Autónomas en la que bajó el paro, concretamente en 255 personas (-0,05%). Sin embargo, los datos son tan nimios que no puede hablarse en modo alguno de un cambio de tendencia. Seguimos con una tasa de paro en Madrid cercana al 16% y es previsible que, en un futuro cercano, si no cambia la situación económica y la tendencia de las familias a restringir sus hábitos de consumo, el sector servicios, que es el más importante de la Comunidad, puede a entrar en barrena.

Un elemento a destacar es la constatación, por otra parte previsible, de la ineficacia práctica de las reformas laborales aprobadas por el Gobierno que no impiden que la temporalidad en la contratación laboral siga primando sobre la contratación indefinida. Ni siquiera nos encontramos con un ligero repunte en la contratación indefinida tras ya varios meses de vigencia de las nuevas reformas.

Sin embargo, respecto al mismo periodo de tiempo del año anterior, lo que se está incrementando (un 2,41%) es la contratación de trabajadores a tiempo parcial, lo que parece un reflejo de que el motor de nuestra economía sigue al ralentí. Efectivamente, en muchos casos la carga de nueva actividad de las empresas es tan baja que no hace falta contratar nuevos trabajadores con jornada a tiempo completo, basta con contratos a tiempo parcial.

Finalmente, uno de los aspectos que se desprenden del informe de la EPA que más debería preocuparnos es que se ha incrementado en un 55,06% el número de parados que lleva en el paro más de un año, lo que incide en el problema de que cada vez más personas van a ir consumiendo sus prestaciones contributivas y asistenciales sin poderse incorporar al mercado laboral. Los conflictos sociales que ello puede conllevar son fácilmente imaginables.

En definitiva, la lectura de las últimas informaciones confirma las tendencias y análisis que hemos venido haciendo en ocasiones anteriores y, mientras tanto, ni desde el Gobierno de la Nación, ni desde el de la Comunidad Autónoma se toman medidas resolutivas que puedan cambiar la deriva en la que estamos.

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