jueves, 10 de marzo de 2011

Roberto In Memoriam

En estos tiempos en los que los iconos que inspiran el interés del público suelen ser fútiles estrellas mediáticas con poco más que una cara bonita que ofrecer, no sorprende que el fallecimiento de personas que, en mayor o menor medida, han desempeñado tareas de notable responsabilidad en la Administración, pasen casi totalmente desapercibidas para los medios de comunicación. Así ha sucedido con el fallecimiento prematuro, la pasada semana, de Roberto Pérez López, Letrado de la Administración de la Seguridad Social y de la Xunta de Galicia y prestigioso jurista del Derecho sanitario, del que apenas se hizo eco “La Voz de Galicia” con una breve reseña.

El gran público no lo conocía. En general, los altos funcionarios de la Administración que no tienen la condición de políticos de partido pasan bastante desapercibidos al estar los “focos de la noticia” centrados en los cargos representativos. Sin embargo, su función ha sido y, en la medida en que subsisten sigue siendo, esencial para que el Estado de Bienestar pueda prestar los servicios que aún proporciona. Sirvan estas líneas para reivindicar su trabajo y su memoria.

Roberto Pérez López comenzó su andadura profesional en enero de 1978, tras aprobar las oposiciones al Cuerpo Técnico de la Administración de la Seguridad Social y, al poco, empezó a ejercer también como abogado fundando con otros compañeros, a primeros de los años 80, un bufete laboralista. Más tarde, tras haber desempeñado el puesto de Subdirector Provincial en La Coruña de Servicios Generales del INSALUD, y tras una breve etapa como Administrador del servicio especial de urgencias del INSALUD entre 1984 y 1985,ante la falta de funcionarios del Cuerpo de Letrados, fue nombrado Letrado de la Seguridad Social habilitado. La abogacía era su auténtica vocación pero, a diferencia de otros habilitados que intentaron perpetuar su condición aprovechándose de sus contactos e influencias, él decidió preparar, compaginándolo con su trabajo y con la dedicación a su familia, las duras oposiciones de ingreso al Cuerpo de Letrados de la Administración de la Seguridad Social con sus más de trescientos temas y sus exámenes orales y escritos. Superó con éxito la prueba y dio inicio a una nueva etapa como Letrado de carrera.

Cuando se verificó la transferencia de las funciones y servicios del INSALUD a la Comunidad Autónoma, se incorporó a la administración autonómica gallega, integrándose en la Escala de Letrados de la Xunta de Galicia. Fue uno de los responsables de organizar la asistencia jurídica al nuevo organismo autónomo que surgió para sustituir al INSALUD, el SERGAS. Allí, desde 1993, ocupó la plaza de Letrado Jefe de la Asesoría Jurídica en La Coruña (donde coincidiríamos durante algo más de dos años) y, más tarde la Vicesecretaría General.

Cuando en 1996 Romay Beccaría fue nombrado Ministro de Sanidad y Consumo y Núñez Feijoo, Presidente del INSALUD, incorporaron a su equipo a Roberto Pérez como Director General de Recursos Humanos del INSALUD, donde hubo de lidiar, entre otros, con el grave problema de la precariedad en el empleo del personal al servicio del Sistema Nacional de Salud, consecuencia de que durante casi diez años no se hubieran convocado oposiciones de ingreso para personal sanitario; también dio un fuerte impulso a la tarea de redactar un Estatuto Marco del Personal Sanitario, que sin embargo, no vio la luz hasta casi el fin de la siguiente legislatura.

En el año 2000 retorna a La Coruña, para volver a ejercer como Letrado primero en el SERGAS y luego en el servicio jurídico provincial del INSS, lo que compatibilizaría con una incipiente actividad como miembro del Comité de Justicia Deportiva de Galicia, del que llegaría a ser Presidente a partir de enero de 2008 y, finalmente, en  el año 2009 fue nombrado Secretario General de la Consellería de Sanidade, puesto que desempeñó hasta julio de 2010, al hacerse patente la enfermedad que terminaría causando su muerte con apenas 57 años.

En paralelo, como especialista pionero en Derecho sanitario, fue miembro fundador de la Asociación de Juristas de la Salud, a cuya Junta directiva aún pertenecía. En 1997, publicó junto con otros compañeros, uno de los primeros Códigos donde se recopilaba y concordaba la siempre compleja normativa en materia sanitaria (Código Sanitario de Galicia, Ed. Fundación Novoa Santos, el Ferrol, 1997), del que se publicaría una Addenda en el año 2000; también a lo largo de su trayectoria realizó otras aportaciones doctrinales sobre, por ejemplo, el régimen jurídico del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, la responsabilidad patrimonial de la administración sanitaria o diversas cuestiones en materia de función pública, etc…, tanto en libros colectivos como en revistas especializadas.

Sin embargo la mera mención de sus cargos y publicaciones no hace justicia a la labor de este hombre honesto y trabajador, generoso pero también exigente con sus subordinados, competente y, sobretodo, leal para con sus compañeros y superiores. Fue un gran creador de equipos, constituyéndose, para muchos de los que alguna vez trabajamos a sus órdenes, en un auténtico referente que luego hemos intentado emular cuando hemos tenido que hacer frente a responsabilidades de gestión. Un ejemplo de esa función pública profesional, cualificada técnicamente, que sabe combinar una razonable independencia personal y política con la imprescindible lealtad para con los responsables políticos que los nombran.

Durante éstas últimas décadas, gran parte de lo que se ha conseguido avanzar en este país en todos los órdenes (educativo, sanitario, etc)  ha sido gracias a la labor discreta y tenaz de hombres como Roberto Pérez que aunaron capacidad de trabajo y entrega al servicio público con una sana ambición que, en su caso, le hacía siempre intentar hacer un buen trabajo allá donde estuviera. Su marcha deja un vacío importante, pero su recuerdo deberá servir de acicate para continuar su ejemplo y seguir intentando, a los que somos profesionales de la función pública, dar cada día lo mejor de nosotros mismos. No siempre resulta fácil.

1 comentario:

  1. In Memoriam. Interesante reflexión compañero, sigue así .


    María casas
    www.reclamatusdatos.com

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