jueves, 24 de marzo de 2011

Un nuevo interlocutor social: FEDECA

En el reciente proceso electoral para la representación unitaria de los trabajadores en el ámbito de la Administración General del Estado, y a la espera de que se celebren elecciones en algunos organismos y Ministerios, destacan dos datos importantes. Por una parte, la victoria por primera vez desde 1987 de la CSIF en el computo final de delegados (383) y, por otro lado, la irrupción con fuerza de FEDECA, la Federación de Asociaciones de los Cuerpos Superiores de la Administración General del Estado que, de momento ya acumula 135 delegados, está a punto de entrar en la Mesa General de la Administración General del Estado y se constituye, por número de delegados, en la quinta fuerza sindical dentro de la función pública.

La importancia de este resultado es particularmente relevante si tenemos en cuenta que FEFECA actúa como un auténtico sindicato de cuadros medios y superiores, al agrupar en su seno a las asociaciones profesionales de treinta y cinco Cuerpos de funcionarios del grupo A1 de la Administración pública (funcionarios que desempeñan los puestos de trabajo de nivel 24 en adelante) por lo que, por vez primera, este colectivo podría llegar a tener voz en un escenario de negociación del que tradicionalmente ha estado ausente lo que ha generado una progresiva pérdida de influencia y, en la práctica, de derechos laborales.

No lo han tenido fácil. En la anterior convocatoria los sindicatos mayoritarios (incluyendo la CSIF), con  la connivencia de los gestores de RR.HH. de diversas dependencias ministeriales excluyeron ilegalmente las candidaturas presentadas por FEDECA en algunos de los procesos electorales y fue necesario que el Tribunal Constitucional en sentencias 152/2008, de 17 de noviembre y 96/2009, de 20 de abril de 2009 confirmaran que  FEDECA no es sólo una agrupación de índole asociativa, sino una “entidad asociativa con relevancia constitucional al estar su actuación encaminada a la promoción y defensa de los intereses económicos y sociales de los funcionarios” pertenecientes a las distintas Asociaciones que la componen, no existiendo “ningún impedimento constitucional o legal para constituir sindicatos en los que la afiliación atienda a las cualificaciones profesionales, especialidades laborales o profesionales de los trabajadores”.

Así pues, ha sido el Tribunal Constitucional quien ha reconocido que esas asociaciones profesionales pueden utilizar medios de acción sindical, como la constitución de secciones sindicales, el nombramiento de delegados sindicales, participar en la negociación colectiva de las condiciones de trabajo, adoptar medidas de conflicto colectivo y, lógicamente, presentar candidaturas en los procesos de elección de representantes del personal para velar por los intereses profesionales de sus representados ante la Administración pública por medio de delegados y de presencia en las juntas de personal.

El actual éxito electoral de FEDECA está relacionado con la novedosa movilización sindical de los funcionarios de los Cuerpos superiores que si bien surge como un intento de reivindicar su papel como profesionales independientes de la función pública ajenos al clientelismo partidista, en los último tiempos se ha visto reforzada por las últimas decisiones del Gobierno en materia retributiva, en las que resultan particularmente agraviados al convertirles en los principales perjudicados de la reducción salarial impuesta el año pasado. Efectivamente, dado el carácter progresivo de la reducción, acordado con el objetivo de calmar la reacción de las centrales sindicales mayoritarias, mientras al personal que presta servicios en los escalones más bajos de la administración se les minoraba el sueldo en porcentajes cercanos al 1% o al 2%, los funcionarios de los Cuerpos Superiores, que en realidad son la columna vertebral del sistema, veían su nómina reducida en más de un 7%, porcentaje que incidía en su capacidad real de gasto y que agravaba la pérdida de poder adquisitivo heredada de años anteriores.

Estas circunstancias han provocado que, superando viejas rencillas corporativas, los funcionarios de los Cuerpos Superiores se hayan coordinado para actuar con una unidad de acción de la que ahora se ven los primeros resultados positivos. Esperemos que la nueva situación favorezca una negociación colectiva más equilibrada y una mejora en las políticas de recursos humanos de las Administraciones Públicas.

(artículo publicado en la sección de opinión de la página web de Gestiona Radio)

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