jueves, 26 de mayo de 2011

Incompatibilidad entre la pensión de jubilación y el ejercicio de actividad de los profesionales colegiados

En el Boletín Oficial del Estado de hoy ha salido publicada la Orden TIN/1362/2011, de 23 de mayo, sobre régimen de incompatibilidad de la percepción de la pensión de jubilación del sistema de la Seguridad Social con la actividad desarrollada por cuenta propia por los profesionales colegiados.

Con esta disposición se acaba con la práctica administrativa de mantener la compatibilidad entre el percibo de la pensión de jubilación y el ejercicio de aquellas actividades profesionales en régimen de colegiación, en las que sus titulares no se encuentren encuadrados en el RETA por haber optado por su inclusión en una mutualidad reprevisión social.

Efectivamente, durante los últimos años, se había mantenido pacíficamente el criterio administrativo de que la actividad del profesional colegiado no daba necesariamente lugar a la inclusión, de quien la llevara a cabo, en el campo de aplicación de alguno de los regímenes de la Seguridad Social, lo que hubiera comportado la obligación de quedar encuadrado en el mismo; sino que la cuestión quedaba a la elección del interesado y se respetaba su derecho de optar libremente entre quedar en el campo de aplicación de uno (público) u otro (privado) mecanismo de protección.

Como señala la exposición de motivos de la Orden recién publicada, este criterio perdió su base a partir de la entrada en vigor de la nueva redacción de  disposición adicional decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de ordenación y supervisión de los seguros privados, dada por el artículo 33 de la Ley 50/1998, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social. El párrafo primero de esa Disposición adicional estableció que:

“Quienes ejerzan una actividad por cuenta propia, en las condiciones establecidas por el Decreto 2530/1970, de 20 de agosto, que requiera la incorporación a un Colegio Profesional cuyo colectivo no hubiera sido integrado en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, se entenderán incluidos en el campo de aplicación del mismo, debiendo solicitar, en su caso, la afiliación y, en todo caso, el alta en dicho Régimen en los términos reglamentariamente establecidos”.

Esa obligación de alta en el repetido régimen queda exonerada, no obstante, en aquellos casos en que el interesado opte por incorporarse alternativamente a la correspondiente mutualidad de previsión social, en la hipótesis de que exista tal mutualidad y que la misma reúna los requisitos que en la propia disposición se exigen para actuar como alternativa al RETA.

La Orden que comentamos constituye un nuevo paso que entra en concordancia con la pretensión de hacer del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos no tanto un régimen especial sino el segundo gran régimen de referencia del sistema junto con el Régimen General

Así pues, a partir de su entrada en vigor, tras la vacatio legis de dos meses recogida en la Orden, el régimen de incompatibilidad entre pensión de jubilación y el trabajo del pensionista previsto con carácter general será también aplicable con respecto al ejercicio de la actividad por cuenta propia de los profesionales colegiados que, al amparo de lo establecido en la disposición adicional decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, en la redacción dada por el artículo 33 de la Ley 50/1998, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social, se hallen exonerados de la obligación de causar alta en el Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, con independencia de que queden o no integrados en una de las mutualidades de previsión social a las que la indicada disposición legal posibilita su actuación como alternativas al alta en el expresado régimen especial

Únicamente se establece como excepción, a fin de respetar el principio de irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, reconocido en materia de prestaciones de Seguridad social, entre otras, por la Sentencia del Tribunal constitucional 188/1988, de 17 octubre, a los supuestos en los que la correspondiente pensión de jubilación viniera compatibilizándose con el ejercicio de la actividad por cuenta propia del profesional colegiado con anterioridad a la entrada en vigor de esta orden. Nos encontramos pues que esta Orden es una norma con proyección pro futuro y no afecta a los derechos ya consolidados a la prestación.

Desde un punto de vista jurídico, la disposición es irreprochable y coherente con la doctrina de los Tribunales Superiores de Justicia de interpretar que el legislador hace de la incompatibilidad de las pensiones de seguridad social con el trabajo, la regla general (Sentencia núm. 247/2005 de 14 abril, del TSJ de Madrid, AS 2005\837). Sin embargo, en su rotundidad, parece desechar la posibilidad de que en el ámbito del ejercicio profesional pudiera plantearse algo semejante a una jubilación parcial.

Lo cierto es que, con la edad, las posibilidades de ejercer una profesión en plenitud disminuyen muchísimo y, salvo honrosas excepciones, la disminución en la capacidad para el trabajo y de los asuntos o proyectos que pueden ir llegando a los abogados, arquitectos y otros profesionales que ejercen sus profesiones liberales a esa edad hacen que, en muchos casos, se trate de una actividad residual que supone más una ocasión para seguir manteniéndose activos que para realizar una actividad económica que constituya su principal fuente de ingresos. Tal vez fuera conveniente de cara a futuro, hacer un análisis más profundo de esta realidad y ver de qué manera la aplicación práctica de esta nueva incompatibilidad redunda en un beneficio proporcional para las arcas de nuestra Seguridad Social. Tal vez, fuera posible introducir alguna reforma tendente a que la jubilación parcial pudiera hacerse extensiva a estos colectivos.

En ese sentido, no podemos sino recordar el apartado 4º de la Disposición adicional   de la LGSS, en la redacción dada recientemente por la Ley 39/2010, de 22 de diciembre de presupuestos generales del Estado para 2011, cuando dispone que la jubilación parcial resultará de aplicación también a los trabajadores por cuenta propia incluidos en los Regímenes Especiales de Trabajadores del Mar, Agrario y de Trabajadores Autónomos, en los términos y condiciones que se establezcan reglamentariamente. Dado que no ha tenido lugar este desarrollo reglamentario, estos trabajadores en la actualidad no pueden acogerse este tipo de jubilación.

Resulta paradójico que se regule con mayor rigor las incompatibilidades antes de desarrollar, siguiendo el mandato legal, las normas que permitirían la posibilidad de poder realizar una jubilación parcial y, así, poder hacer disminuir la percepción de su prestación de jubilación de manera proporcional a los ingresos previstos con el desempeño de su profesión.

Encontrándose pendientes ambas reformas, hubiera parecido más oportuno haberlas abordado de manera simultánea.

Post Scriptum: Tras las críticas recibidas por gran parte de la doctrina y de los colectivos afectados, el gobierno ha dado marcha atrás y finalmente, la Disposición Adicional Trigesimoséptima de la Ley 27/2011, de 1 de agosto, de actualización, adecuación y modernización del sistema de la seguridad social, deroga en la práctica esta efimera Orden volviendo a dejar en vigor el criterio precedente, estableciendo que

"El Gobierno presentará un proyecto de ley que regule la compatibilidad entre pensión y trabajo, garantizando el relevo generacional y la prolongación de la vida laboral, así como el tratamiento en condiciones de igualdad de las diferentes actividades. Mientras no se produzca esta regulación, se mantendrá el criterio que se venía aplicando con anterioridad a la entrada en vigor de la orden TIN/1362/2011, de 23 de mayo."

8 comentarios:

  1. Caramba, como dices es coherente con el sistema, pero no con la realidad. La realidad, sobre todo en el caso del profesional, es que es posible y razonable seguir trabajando un poco (jubilación parcial).
    Con esta Orden, los abogados (y otros profesionales) deberán cesar completamente, o seguir al 100%. Lo que me parece criticable.

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  2. A mi también me lo parece, una cosa es acabar con privilegios y otra muy distinta es legislar "contra" ciertos colectivos. A veces, se les ve el pelo de la dehesa a algunos

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  3. Yo pienso en algunos " maestros", y me alegro que no sea retroactiva y que lo haya entendido mal, y haya jubilado a mis " maestros" antes de tiempo.

    Para algunos es un trabajo residual, pero para otros es su pasión y su vida, sólo hay que estar vigilante de sus reflejos intelectuales y físicos

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  4. Completamente de acuerdo con Francisco, me parece razonable la posibilidad de contemplar una jubilación parcial

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  5. Me parece que el comentario está muy bien enfocado, José María. Es realmente llamativo que se hayan dado más prisa en crear una nueva disposición legal para cercenar la compatibilidad que en dar cumplimiento al mandato legal previo de regular la jubilación parcial. Ojalá cale el mensaje y esto se enmiende pronto.

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  6. Queda claro q está faltando la "jubilación parcial", lo q se van a ahorrar por un lado, lo van a pagar por otro, al privarnos de las lecciones d los maestros y al tener que atender la salud mental de muchos que tendrán que parar de golpe.

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  7. Tengo la impresion de que lo queremos muchos es poder jubilarnos cuando lo deseemos y recibir una pensión en funcion de lo cotizado.Y si queremos compatilizarlo con una actividad lucrativa poderlo hacer pagando los los impuestos que se estimen.

    La pensión nunca ha de ser una subvencion sino un derecho derivado de lo previamente coticizado.

    Lo demas son las cuentas del capitan para llevarse algo sin haber aportado al sistema. ¿Alguien mas piensa asi? O... ¿soy un antisitema indocumentado.? Si alguien me lo aclara lo agradeceré.

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  8. tradicionalmente, en nuestro derecho y desde que se implantó el sistema de reparto, existe una incompatibilidad entre el trabajo retribuido y la percepción de una pensión de jubilación, pues se considera que conceptualmente son incompatibles al responder la pensión de jubilación a la necesidad de subertir una situación de necesidad derivada de la incapacidad para el trabajo de una persona por razón de edad. Si el trabajador se mantiene activo, en principio, no se da la situación de necesidad que constituye el presupuesto para ser beneficiario de este beneficio. Sin embargo en la propia norma se contemplan excepciones como la aquí tratada y, en mi opinión, previsiblemente con el tiempo se tenderá a ampliar los supuestos de compatibilidad

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