domingo, 11 de septiembre de 2011

Sobre momentos simbólicos en la historia

En la historia se producen acontecimientos que, más adelante, al ser analizados por las generaciones posteriores, adquieren una dimensión simbólica que, al tiempo de producirse, no fue apreciada por sus contemporáneos.

Así, podemos recordar el año 476 DC como aquel en el que se derrumbó el Imperio romano de occidente, sin embargo, cuando Odoacro, encabezando una alianza de romanos y pueblos godos destronó a Romulo Augustulo y devolvió al emperador Zenón los estandartes imperiales señalando que a partir de ese momento no serían necesarios dos emperadores, pues los reges godos y romanos actuarían en nombre suyo, es poco probable que alcanzara a plantearse el alcance último de su decisión. Bien podría decirse que acababa con uno más de los usurpadores al trono y que, ejercía su poder bajo la legitimidad de un único emperador romano, residente en Bizancio quien, por cierto, en ese momento confirmó su autoridad. De hecho, en las cecas de Europa Occidental siguió acuñándose moneda con la efigie imperial durante los años siguientes. Solo la evolución de la historia terminó por hacer germinar un espíritu nacional en los nacientes reinos conformando el surgir de la alta edad media como periodo histórico.

De la misma manera, cuando en su intento de encontrar una vía marítima directa entre Europa y Cipango Cristóbal Colón arribó a tierra el 12 de octubre de 1492, no podía sospechar que estaba descubriendo no solo un continente hasta entonces desconocido para occidente, sino un auténtico nuevo mundo cuya exploración y colonización dinamizó de tal manera a la civilización europea que sus valores y cultura, sostenidos por los sucesivos liderazgos de España, Francia, Gran Bretaña y EE.UU., se convirtieron en hegemónicos durante los últimos 500 años. 

Estos días recordamos el décimo aniversario del pavoroso ataque que, simultáneamente, destruyó el Trade World Center de Nueva York, un ala del Pentagono en Washington, derribó cuatro aviones comerciales y causó la muerte de casi 3.000 personas. El 11/9, es una fecha que va a quedar impresa en la memoria de todos los que, de una manera u otra, fuimos testigos de ella. Pero, ¿hemos llegado a ser conscientes en Europa del significado que puede llegar a tener en el futuro?

Con la perspectiva que dan los diez años transcurridos no podemos sino valorar los discutibles resultados de las guerras emprendidas a raíz de este atentado y la progresiva limitación de los derechos de los ciudadanos en aras de la seguridad que queda sobretodo patente en lo que se refiere a la escasa protección que tienen nuestros datos personales y de nuestra intimidad frente a los poderes públicos. Pero al mismo tiempo, vista la fragilidad de nuestra sociedad ante este tipo de acontecimientos, y que quedó demostrada con el vuelco político acaecido en España tras los atentados del 11 de marzo de 2004, parece necesario reforzar nuestra armazón social para resistir estas ofensivas a nuestro modo de vida que no parece vayan a concluir.

Así, en medio de esta triste conmemoración, mientras veo las  noticias y escribo estas líneas, me asaltan numerosos interrogantes y dudas. ¿Dónde está el adecuado punto de equilibrio entre seguridad y libertad? ¿Qué es necesario para retomar las riendas de la situación? ¿De qué manera está vinculada la actual crisis económica con todo lo relacionado con los ataques terroristas? ¿Tendremos la fortaleza necesaria para prevalecer como civilización durante las generaciones futuras? …

La evolución de la historia reciente en el norte de África y Oriente Próximo no es tranquilizadora. Europa vuelve a ser frontera de occidente y uno se barrunta que, salvo que reaccionemos a tiempo, esta fatídica fecha del 11 de septiembre de 2001 bien pudiera ser interpretada por los historiadores del futuro como uno de esos hitos que a lo largo de la historia determinan el paso de una edad histórica a otra.



2 comentarios:

  1. ¡Muy bueno el blog!
    Bin Laden consiguió aumentar la deuda pública de EEUU al 110% y llevarlo a la quiebra económica con esas guerras tan mal enfocadas que comentabas. Esperemos que la situación europea y estadounidense no empeore pero no soy muy optimista ante la falta de liderazgo europeo.
    Primero se implantó un límite al déficit con la Ley General de Estabilidad Presupuestaria de 2001
    En 2006 el PSOE suprimió el límite. También Francia y Alemania se excedieron invocando la crisis y la reunificación.
    Luego vino el rescate griego, irlandés y portugués. No sirvió de mucho.
    Después la compra de bonos españoles e italianos.
    Finalmente se introdujo la regla de control de déficit y límite de deuda en la Constitución,y su prioridad aunque con excepciones, para 2020 y delegándolo a una Ley Orgánica –aunque comparto contigo la importancia de limitar la deuda autonómica en sede constitucional-. Parece que era la condición para que se emitan los eurobonos. ¿Servirá de algo? No lo creo.
    Ayer volvieron a repuntar las primas de riesgo de ambos países.
    En esta Europa tejida por la cristiandad desde hace dos mil años, que Dios nos coja confesados.
    Abrazos

    Juan Ignacio

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  2. Me temo que es muy posible que el 11S sea el principio, un hito. Ojalá no sea así y fuera un revulsivo.

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