viernes, 19 de octubre de 2012

Elogio de un candidato


En las elecciones, lo normal es que solo conozcamos a los candidatos que lideran las listas electorales por la imagen que de ellos proyectan los medios de comunicación, convenientemente filtrada por asesores de imagen y expertos en hacer que se muestren de manera más favorecedora  y nos cuenten justo aquello que su público objetivo queremos escuchar. Rara es la vez que uno tiene ocasión de conocer personalmente a un candidato y de tratarlo ya sea por motivos profesionales o personales. 

Tanto por mis inquietudes como por mi trabajo, he tenido la oportunidad de conocer a algunos/as y casi siempre me han terminado decepcionando. Pueden llegar a ser grandes seductores que en un primer momento te deslumbran y dan una cierta sensación de brillantez pero, al menos en mi caso el efecto de esa seducción tiende a desvanecerse pronto.

Siempre existen excepciones, y la que ahora me viene a la cabeza me produce cierta contrariedad pues para una vez que conozco bien la valía de uno de los candidatos a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Galicia y he tenido ocasión de participar de su estilo de gestión directiva, resulta que ya no estoy empadronado allí y no puedo votarle.

Coincidí con Alberto Núñez cuando yo era un funcionario casi recién ingresado y él estaba comenzando su carrera directiva, aun antes de iniciar su carrera política. Él era un joven y brillante Secretario General del SERGAS y quería reforzar sus servicios jurídicos para lo cual, favoreció que Letrados de la Administración de la Seguridad Social pudieran integrarse en la Administración gallega. Varios compañeros aprovechamos esa oportunidad que suponía una promoción profesional. También volvimos a coincidir cuando reingresé en Madrid como Letrado en la Asesoría Jurídica del INSALUD, siendo él Presidente de ese organismo. Más tarde, cuando le nombraron Presidente de Correos  y a mí me nombraron Director del Servicio Jurídico de la Seguridad Social, nuestras carreras se separaron y ya no han vuelto a coincidir.

Si bien, nunca llegué a ser un colaborador directo sino un letrado más dentro de las asesorías jurídicas de los organismos que Alberto dirigía, si que pude percibir y apreciar su estilo de dirección y, las veces que despachamos juntos, su cercanía para con la gente de su entorno. Uno tenía la tranquilidad de poder desempeñar su trabajo, que no pocas veces comportaba la realización de tareas de control de legalidad, sin temor a recibir presiones que en otras ocasiones han sido tan frecuentes. Respetaba nuestra opinión  y la profesionalidad de los técnicos y funcionarios. Existía en su equipo de entonces una ausencia de sectarismo que hacía que gente de muy diversas procedencias ideológicas colaborará lealmente con él en la gestión de los asuntos públicos que lideraba. Muchos de los que entonces ya participaban en su equipo han seguido desempeñando diversos puestos de carácter directivo en la Xunta de Galicia durante esta legislatura: Nestor, José Mª, Cristina, Alfredo, José Ramón, el añorado Roberto…
 
Tanto por lo que he seguido por la prensa como por alguna conversación que he mantenido con alguno de ellos parece que están luchando muy duro para gestionar estos tiempos difíciles con eficacia y poder seguir adelante. Conociendo su talento y su capacidad de trabajo me consta que harán todo lo que esté en su mano por mantener el barco a flote. Mis circunstancias personales me impiden retornar a Galicia pero saben que, como antiguos compañeros, tienen todo mi apoyo moral desde la distancia.

Gestionar en estos momentos complicados es tan expuesto como difícil, pues es sabido que es más fácil solucionar problemas con el lubricante de los fondos públicos, sin embargo parece que en Galicia se está haciendo y es significativo que sea una de las pocas comunidades autónomas que no hayan tenido de acudir al fondo de rescate previsto desde el Gobierno de España.

Siempre existen ámbitos que pueden ser mejorados y, como puede verse en la prensa cada poco, Galicia tampoco es una isla ajena a las dinámicas perversas que afectan a toda España en estos tiempos, pero teniendo en cuenta las circunstancias y las alternativas, en mi fuero interno deseo que Alberto Núñez tenga oportunidad de seguir dirigiendo la Xunta durante la siguiente legislatura. Seguro que a Galicia le va mejor así que con un nuevo gobierno de aluvión.

2 comentarios:

  1. Hace ya algunos años, despúes de asisitir legalmente al antiguo INSALUD en un proceso con una más que importancia mediática no sólo en prensa local sino a nivel nacional- célebre semanario por sus posados desde hace décadas- Alberto se puso en contacto para felcitarme por mi despliegue profesional.Desde entonces fueron muchos los porcesos, algunos de ellos con muchísima importancia para el interés público,a excepción de Alberto nadie tuvo la calidad humana de ponerse en contacto.

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    1. Efectivamente, esos detalles, que a algunos les pueden parecer superficiales, son los que marcan la diferencia y concolidan un liderazgo dentro de un equipo de trabajo.

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